Rodrigo Murillo Bianchi: «Temo despertar y que todo sea un sueño»

Publicado en La Razón

Es una persona emotiva que ha recorrido un largo viaje para transmitir lo que ha rondado en su cabeza. Nació en Arequipa, Perú, estudió Derecho, se convirtió en historiador y decidió venir a Europa para seguir su mayor sueño: ser escritor. Su novela «Los héroes sentimentales» (Nuevos Talentos) ha sido ganadora del Premio José Ángel Mañas, otorgado por él mismo. Con ella nos transmite la historia de su país, en años de la lucha contra Sendero Luminoso, a través de tres personajes: un oficial de la marina, un sacerdote jesuíta y un joven millonario. La editorial Nuevos Talentos inaugura con esta obra una colección que publicará los manuscritos mejor valorados por los 1.200 lectores ya registrados en su web.

murillo bianchi

–¿Puede un héroe hablar de sentimientos?

–Creo que, precisamente, los sentimientos en las situaciones más complejas forjan a los héroes más especiales.

–A los protagonistas, ¿qué les hace ser héroes?

–Los sentimientos. Son personas que involuntariamente se ven ante situaciones con una gran carga emotiva, dramática y mucha violencia. Es la voluntad con la que se enfrentan a ello, sacando partido a sus propias emociones, la que les hace lograr un destino heroico.

–¿Con cuál de esos sentimientos empatiza más?

–Con el miedo. Es un sentimiento muy humano que todos hemos sentidos y si yo, en mis condiciones, lo he tenido, no puedo imaginar el que han sentido otros ,expuestos a unas condiciones de violencia terribles y apocalípticas.

–¿Por qué se decantó por este contexto tan complicado?

–Fueron las primeras memorias que tuve de niño sobre algo sensible, complejo, de lo que no se quería hablar mucho. En el Perú de entonces se pasaban muchas cosas bajo la mesa, que con los años han salido a la luz. Sentí que de ese enigma, de ese misterio que me atrapó de niño, tenía que empezar a escribir.

–¿Fue su intención narrar lo dramático de la historia?

–Fue reflejar un periodo. Cuando empiezo la investigación me doy cuenta de que los episodios reales tenían una violencia de alcance universal. Estoy seguro de que muchos lectores cuando lean la novela y el anexo, que contiene hechos reales en los que me inspiro, no lo van a poder creer. Muy poca gente del Perú lo conoce.

–No solo dar voz a los peruanos, sino a todos los que se identifiquen con la historia.

–Por supuesto. Es una novela que va a encontrar un gran eco en toda la gente que ha experimentado en carne propia lo que sucede cuando la gente corriente se ve inmersa en estas espirales, torbellinos de violencia desgarradores, que no perdonan.

–¿Cómo cree que recibirán tu novela en su país?

–Va a haber críticas de ambos lados. Hay gente que respeta al Estado, a un líder como Alberto Fujimori que a pesar de haber sido condenado por corrupción, es aún recordado por un grupo de gente que le atribuye el mérito de haber pacificado el país. E, indudablemente, sería también criticado por gentes de izquierda que pretenden olvidar este episodio.

–Es difícil de olvidar.

–Mucho, pero a la vez hay muchas ganas de olvidar.

–¿Qué le trajo a España?

–Tenía la necesidad urgente de escribir mi novela y sabía que debía estar alejado del Perú. El idioma me facilita mucho la vida y si a eso le sumas toda la experiencia de grandes nombres como Vargas Llosa, Bryce, Roncagliolo y tantos otros que han hecho de España su casa, soñaba con que mi trabajo despertara la atención de los españoles. Tengo miedo de que me despierten y me digan que esto es un sueño.

–Se ha escrito que su novela es el equivalente a «Patria» de Fernando Aramburu.

–Por un lado, la comparación me llena de alegría y orgullo, pero honestamente también de responsabilidad. Es un grandísimo escritor, no solo por su argumento sino por la estructura que emplea, absolutamente ambiciosa desde el punto de vista literario y, además, de lectura ágil. Es un logro que da cuenta de su gran capacidad como escritor. Ojalá en el futuro estar a la altura de un comentario tan gentil.

–¿Cuál ha sido su mayor obstáculo en este recorrido?

–Cuando dejé mi trabajo en un banco de Perú, mi jefe me dijo: «Ten cuidado de tirarte al abismo, te será difícil salir». A partir de entonces, cuando fallaba, esa frase no me dejaba dormir. Encontré otra de Churchill: «El éxito no es otra cosa que aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse». Cuando gané este galardón vi que el abismo se había llenado de luz, que mi historia de esperanza, y ojalá de éxito en el futuro solo sea la suma de los fracasos.

–¿Qué se propuso al empezar a escribir?

–Generar emociones con las experiencias de personas que han existido realmente.

A partir de ahora, ¿qué?

–Seguir escribiendo. Escribir rápido y sin perder al lector.

“En Perú se cree que los buenos escritores triunfan en España”

Publicado en El País

Los venenos de la historia y la literatura pujan, conviven y se expanden por la sangre, la mente y las manos de Rodrigo Murillo (Arequipa, 1986). Por eso quizás ve algo de inevitable en su periplo desde Perú a Madrid, vía Londres, para hacerse escritor y abrirse camino con Los héroes sentimentales, su primera novela, con la que ha ganado el premio José Ángel Mañas de la editorial Nuevos Talentos. “Allá en el Perú existe esta suerte de mito de que los buenos escritores triunfan en España. Vargas Llosa, Roncagliolo.. No hay país más romántico para hacerse escritor que este” cuenta a EL PAÍS en un café del centro de Madrid, no lejos de donde vive.

rodri_elpais

Los héroes sentimentales es un ambicioso relato del Perú del fujimorismo, un Estado fallido machacado por la violencia de Sendero Luminoso y la corrupción y la represión estatal, una historia que combina voces y espacios para crear un fresco terrorífico de una época de pesadilla. “Había riesgos, pero con esta estructura quería que, en un mundo con competencias como Netflix, el lector desde la primera página entrara al final del libro”, explica.

 

Marcado por la premisa de que antes de criticar hay que comprender y con la brújula de la historia en la mano, Murillo construye una novela llena de grises, ajena al maniqueísmo, en la que el lector puede sentirse incómodo al identificarse con las motivaciones de unos y otros. “Estoy seguro de que el libro va a desatar mucha polémica. No solo en el Perú sino en todos aquellos países en los que el autoritarismo ha florecido, pero yo estaba interesado en que inclusive los más villanos fueran entendidos como humanos”, detalla Murillo con maneras del profesor universitario que fue.

Durante los ochenta y principios de los noventa Perú fue un país tomado por militares y una organización terrorista maoísta dirigida por Abimael Guzmán, un profesor iluminado tras un viaje a China en 1965 y que llevó el infierno de la Revolución Cultural a la sierra peruana primero, y a Lima después, con un resultado atroz: miles torturados y cerca de 70.000 muertos y desaparecidos . Con el miedo como motor de la historia y el silencio y el olvido como amenazas constantes, Murillo ha tratado de contar esto con verosimilitud y sin historicismos, para mantener el ritmo de lo que gusta en llamar thriller político inspirado en hechos reales. “Desde el principio asumí la necesidad de sumergirme en este episodio terrible sin resguardo de pisar alguna línea roja. Hice todo lo posible para que se entendiera el miedo que tuvo la gente que vivió aquel momento histórico”, aclara.

Al compartir la perspectiva del protagonista de cada uno de los capítulos, Murillo da voz a los militares, tanto a aquellos que buscaron soluciones como a los ejecutores de la represión más salvaje. “Es una situación en la que nadie querría estar. Llegas a entender a los militares: muchos de ellos no habían salido de Lima, tenían más contacto con el extranjero que con los Andes y les mandan a la sierra a luchar contra un enemigo que no conocen, a 4.000 metros. Fue como invadir otro país. Ni siquiera conocían ese idioma”, cuenta para poner en juego otro elemento esencial.

El 75% de las víctimas hablaban lenguas indígenas en un país donde únicamente el 16% lo hace y el 80% vivían en zonas rurales. Cuando la novela pasa de la tercera a la primera persona para dar voz a una campesina víctima de unos y otros, el lector se sumerge en un español distinto, melodioso, lleno de diminutivos y con otra estructura. Aquí hay más que un ejercicio de estilo: “Soñé hacerlo en quechua pero no fue posible. Quería expresar la dificultad que tenían para contar el sufrimiento y lo que vivieron en un idioma que no era el suyo, porque la autoridad no habla más que castellano”, cuenta con pasión quien estudió quechua para entender la forma de vida de los campesinos.

De vuelta a la historia, repetida a veces como broma pesada, Murillo avisa: “Siento que como en España, en el Perú hay muchas ganas de olvidar. Los protagonistas de esta novela están vivos y muchos nunca fueron capturados. Se puede seguir adelante y no hacer memoria, pero corremos el riesgo de que vuelva a suceder”.

Cómo se hizo “Los Héroes Sentimentales”

Publicado en Zenda

Fueron varios los motivos que me llevaron a escribir una novela como Los Héroes Sentimentales, recientemente publicada, y ganadora del Primer Premio José Ángel Mañas a la Mejor Ópera Prima del año en España. El principal de todos ellos: idear una historia cargada de dramatismo y emotividad, inspirada en hechos reales, que reconstruya la violencia desgarradora del conflicto interno peruano, el enfrentamiento entre el movimiento maoísta Sendero Luminoso y las fuerzas de seguridad del Estado. A nivel personal, sin embargo, fue aquel un proceso complejo, y, de cierta forma, cruel y doloroso, en el que recuerdo haberme sentido abrumado por las historias que contenían los legajos judiciales de los atentados, los testimonios de civiles inocentes que de pronto lo perdieron todo, enfrascados como quedaron en la lucha sin tregua, fanática, entre la subversión y las fuerzas de seguridad del Estado.

Esa sensación asfixiante, la necesidad que tuve de sacar esta historia y sus casi 70 mil muertos a la luz, de la manera más fidedigna posible, me permitió crear a los personajes que sirven de eje central a la novela: el oficial de la Armada Santiago Pío Ferré Silva; el abnegado sacerdote jesuita Basilio Huayta Quispe; y el millonario joven limeño Maximiliano Prado O’Higgins. En Los Héroes Sentimentales las vidas de estos tres personajes toman un rumbo trepidante y temible, en el que sus corazones y sentimientos son puestos a prueba en el marco de una de las tragedias más dolorosas que ha vivido América Latina en su historia reciente.

¿Cómo fue que escribí una épica como Los Héroes Sentimentales? Puedo empezar señalando que no tenía más de cinco años cuando vi una pistola por primera vez. Entonces era el año 1991, y el Perú era un país agonizante y moribundo, en el que cada día explotaba una bomba, la gente se agolpaba en las embajadas, y emigrar equivalía a sobrevivir. Recuerdo que almorzaba en casa de mi abuelo, en la ciudad de Arequipa. Habían llegado de Lima unos amigos suyos que llevaban pistolas y pertenecían a la Armada. Las pusieron sobre la mesa. Nos permitieron tocarlas.

La imagen de estos visitantes tan particulares se quedó grabada en mi memoria para siempre. Eran hombres grandes y atléticos, de aspecto fiero, incluso violento, a los que sin embargo notaba profundamente humanos, nerviosos, podría decirse que hasta asustados. Creo que entonces eran plenamente conscientes de que estaban rodeados por un enemigo invisible, y de que la muerte aguardaba en cualquier esquina, en cualquier instante. Esa contradicción fundamental, la de estos militares orgullosos y altivos pero a la vez aterrorizados y paranoicos, fue la fórmula que construyó al personaje de Santiago Pío Ferré Silva y sus colegas en las Fuerzas Armadas.

Posteriormente, mientras estudiaba quechua en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, entré en contacto con una versión del conflicto totalmente nueva y diferente. Viajaba a practicar mi quechua en las comunidades campesinas de la zona los fines de semana, y entre conversación y conversación con mi profesor y otros compañeros afloró el tema de la violencia política de Sendero Luminoso y las Fuerzas Armadas. La experiencia que ellos habían vivido era totalmente opuesta a la de los amigos militares de mi abuelo, y sus historias fueron fundamentales para crear al sacerdote jesuita Basilio Huayta Quispe, que cumple en Los Héroes Sentimentales su servicio a Dios jugándose la vida, sin vacilaciones y hasta el final.

El concepto de la ciudad de Lima como una ruina temerosa, como espacio de oscuridad y bruma permanente, me impulsó a forjar al tercer protagonista de la novela: el joven millonario limeño Maximiliano Prado O’Higgins. Si uno visita Lima en la actualidad le será imposible creer que, hace menos de treinta años, en los bulevares modernos de un barrio tan bonito como Miraflores, se apiñaban por montones los cuerpos, los escombros de edificios humeantes, los esqueletos carbonizados de los coches bomba. Recuerdo haber sentido, ni bien llegué a Lima a vivir y conforme investigaba estos sucesos, que la bruma de aquel lugar y su mar por momentos oscuro, con sus orillas de piedras grises, debieron haber constituido un espacio de pesadilla durante los años en que Sendero Luminoso lanzó su guerra popular contra el Estado. Esa percepción fue fundamental para dotar a la novela de sus ambientes urbanos fantasmagóricos y peligrosos.

A nivel estructural, Los Héroes Sentimentales incorpora una propuesta ambiciosa. La obra empieza por el final y contiene varios saltos temporales, a nivel de capítulos y diálogos. En ese sentido, dos textos me sirvieron de gran ayuda para sofisticar su argumento. El primero de ellos fue Patria, de Fernando Aramburu. El manejo excelente que tiene de la memoria histórica me sirvió de respaldo a la estructura original que había diseñado para mi novela. El segundo fue A sangre y fuego: Héroes, bestias y mártires de España, de Manuel Chaves Nogales. La forma épica y heroica en la que este autor rescata los duros años de la guerra civil española me llenó de energía para intentar narrar, además de un thrillerpolítico inspirado en hechos reales, una épica cuyo sufrimiento y drama puedan despertar la identificación de un público diverso, a ambos lados del Atlántico.

“Una persona totalmente desconocida, que participa en un concurso con seudónimo, en un país además extranjero, puede ganar un premio literario”

Finalmente, para mí ha supuesto una alegría inolvidable que Los Héroes Sentimentales haya obtenido el primer Premio José Ángel Mañas a la Mejor Ópera Prima del Año publicada en España, no solo porque ello me ha permitido rescatar un periodo de violencia enigmática que permanecía en gran parte oculto a ojos del mundo, sino porque demuestra que una persona totalmente desconocida, que participa en un concurso con seudónimo, en un país además extranjero, puede ganar un premio literario. Y estoy seguro que varios escritores noveles encontrarán en aquella experiencia algo que les permita perseverar en la difícil senda de escribir, un camino plagado de soledad y, a veces, de desesperanza y tristeza, en el que sin embargo pueden presentarse situaciones fantásticas, como que una editorial llamada Nuevos Talentos aterrice en España desde Francia, con años de éxito y una fórmula excepcional: la de conectar a lectores de todo Hispanoamérica con los manuscritos anónimos de autores talentosos que aguardan su oportunidad.

———————————

Autor: Rodrigo Murillo. TítuloLos héroes sentimentalesEditorial: Nuevos talentos. VentaAmazon

Rodrigo Murillo recibe el primer Premio José Ángel Mañas a nuevos talentos

Publicado en ElPais.com

Amenizados por un contrabajo y una joven entonando grandes éxitos como Bésame mucho o I don’t know you, comienza la gala de la primera edición del Premio José Ángel Mañas, un galardón creado por el editor Jean-Laurent Poitevin, junto al escritor español de novelas como Historias del Kronen y la entidad bancaria Bankia. Se trata un premio que tiene como leit motive la búsqueda de nuevos talentos, jóvenes escritores que no han tenido la oportunidad de publicar su primera novela. El afortunado ha sido el peruano Rodrigo Murillo por Los héroes sentimentales.

Procedente de Arequipa (Perú), al igual que Mario Vargas Llosa, uno de los escritores hispanohablantes con más éxito nacional, pero también internacional, este joven de 31 años ha querido reflejar en su novela uno de los periodos más sanguinarios de la historia reciente de América Latina. Se trata del conflicto armado a manos del Sendero Luminoso, una organización terrorista con tendencia ideológica marxista que se cobró más de 70.000 muertes en Perú. “Este libro cuenta una historia que los españoles conocen bien aunque en otro momento histórico. Es cuando la violencia política se desborda y se pueden sentir identificados”, ha apuntado Murillo. A lo que la periodista María Rey, encargada de presentar el acto, ha respondido: “Es el Patria peruano y deja el mismo mensaje esperanzador al final”.

La andadura de este premio comenzó en 2007 cuando Jean-Laurent Poitevin se dio cuenta de que en Francia los jóvenes escritores no tenían forma de mostrar su trabajo a las editoriales en las que una única persona parecía tener el “olfato” y decidía que se publicaba y que no. Por ello, creó la editorial Nuevos talentos en la que invertía este sistema y con la que conectaba directamente a través de su web a autores con lectores. Estos últimos eran los encargados de evaluar y poner nota a los primeros manuscritos.

Ahora, con más de dos millones de libros publicados y con el descubrimiento de 150 nuevos autores, Poitevin ha querido trasladar este exitoso experimento a España. Para ello, ha contado con José Ángel Mañas. “El premio nace del encuentro entre mi historia personal y el proyecto de Jean-Laurent”, ha explicado Mañas, quien quedó finalista del Premio Nadal siendo aún un jovencísimo y desconocido autor. “Que lleve mi nombre para mí es como saldar una deuda de gratitud y quiero dar una nueva oportunidad similar a la que yo tuve”, afirma el creador de El secreto del Oráculo.

El ganador ha sido elegido entre 500 manuscritos presentados por los más de 1.200 lectores registrados en la plataforma online, quienes han seleccionado cinco títulos para pasar a la fase final del premio, en la que ya ha sido Mañas quien se ha encargado de escoger a Murillo. “Cuando me llegaron los seleccionados estaba aterrado, pero Jean siempre confío en el criterio de los lectores de su plataforma“, ha comentado entre risas. Sin embargo, al tener el manuscrito del peruano entre manos no dudó en que debía ser el vencedor. “Por su poderío vital, su buen conocimiento de la modernidad novelesca y su maestria narrativa, le auguro lo mejor”, ha señalado al entregarle el premio. La novela se publicará el 9 de mayo con una portada especialmente diseñada por Mañas y Poitevin y Murillo recibirá además una dotación económica de 12.000 euros.

En el acto, que finaliza igual que comenzó, con música en directo y esta vez con una canción latinoamericana en honor al ganador, también se ha anunciado que, a pesar de no quedar ganadores, también se publicarán dos títulos más de los finalistas. Los agraciados han sido Manuel Horno, por Las Haragas, y Belén Garrido por Nadiya, Historia de una esclava.

El escritor peruano Rodrigo Murillo gana el I Premio José Ángel Mañas

Publicado en LaVanguardia.com

El peruano Rodrigo Murillo Biachi (1986) ha ganado el I Premio José Ángel Mañas a la mejor ópera prima de la editorial Nuevos Talentos con su obra “Los héroes sentimentales”, una historia sobre la violencia de Sendero Luminoso en la que cuenta un “periodo complejo” de la historia de su país.

La novela, que saldrá a la venta el 9 de mayo próximo, se centra en lo que le ocurrió a “campesinos, militares e inocentes” que se vieron envueltos en las luchas de Estado, “sobre las que seguramente algunos españoles se verán identificados”.

Convocado por Nuevos Talentos, el premio ha sido otorgado por José Ángel Mañas, que actúa como jurado único y que pretende convertirlo “en el gran Premio Descubrimiento de las letras hispanas”, explica la editorial en una nota.

El madrileño seleccionó la novela ganadora entre cinco finalistas, elegidas a su vez por los lectores registrados en la web de Nuevos Talentos.

Mañas justifica su elección “por el buen manejo de las técnicas de la modernidad novelesca de tradición hispanoamericana, del dominio de la narrativa utilizada y por la gran historia que tiene como trasfondo una de las etapas más oscuras de Perú”.

Cuando los lectores son los que deciden los libros que se publican

Publicado en La Ser

Audio completo

La editorial Nuevos Talentos da voz y voto a los lectores. Ellos son los que deciden los libros que se publican. De esta forma llega a España un sistema de edición que ha triunfado en Francia. ¿En qué consiste? Pues para empezar los autores cuelgan sus manuscritos en la web, tras pasar un primer filtro de la editorial, y allí son evaluados por la comunidad de lectores. Cuando una obra acumula un buen número de valoraciones positivas pasa de nuevo a manos del equipo editorial, tercer y penúltimo paso antes de la publicación y la distribución del libro. Jean-Laurent Poitevin, editor de la firma, ha contado cómo surgió la idea y cómo marcha el negocio.

Hace diez años existía en Francia unas páginas que permitían a los músicos colgar sus temas para recibir feed-back. En el ámbito literario no existía nada parecido, sólo editoriales tradicionales. Por eso Jean-Laurent tuvo la idea de inventar un sistema comunitario que permitiera poner en contacto a lectores anónimos con autores que no conseguían ser publicados. Porque la realidad es que muchos autores mandan manuscritos a editoriales sin obtener nunca una respuesta. Y él quería dar a los buenos escritores la posibilidad de encontrar a sus lectores.
La editorial tiene en Francia una comunidad de 10.000 lectores, que han hecho posible que se publiquen entre 15 y 20 títulos anuales. En España han recibido ya casi 200 fichas de lectura y solo llevan funcionando sólo desde mayo. La editorial evalúa lo que recibe, porque no puede poner en línea el total y tienen unos criterios de calidad y cantidad. A día de hoy tienen casi 500 lectores inscritos, 400 de ellos ya están activos, descargando manuscritos y empezando a leer.

«Nuevos talentos», una editorial para escritores sin obra publicada

Publicado en ABC.ES

Lo de que los autores noveles se den de bruces con el mundo editorial no viene de ahora. En «Ilusiones perdidas» de Honoré de Balzac, ambientada y publicada en el siglo XIX, el protagonista, Lucien Chardon, vaga por París en busca de alguien que publique su libro, «El arquero de Carlos IX». Las respuestas que obtiene —«Yo no le digo, señor, que su novela no sea una obra maestra, pero nosotros solo nos ocupamos de libros ya impresos», «de nombres consagrados»— deprimen al personaje, que, tras varias decepciones, se aleja de la literatura, sorprendido ante su «cariz brutal y materialista». En España, la iniciativa «Nuevos talentos», recién importada desde Francia, pretende que esos escritores, los no publicados, gocen de una oportunidad.

«En las editoriales clásicas reciben muchos manuscritos y no contestan, o si contestan no dan una respuesta satisfactoria y no explican por qué han rechazado el manuscrito. Un autor no sabe lo que vale su obra», explica Jean-Laurent Poitevin. En 2007, Poitevin fundó en Francia «Les Nouveaux Auteurs» («Los Nuevos Autores»), una editorial dedicada a buscar «joyas» de escritores sin novela en el mercado, y que, para encontrarlas, combina las posibilidades que brinda internet con los sistemas de edición tradicional: en una página web, los lectores pueden registrarse y leer, para luego reseñar y puntuar, los textos enviados por los participantes, que pasan un filtro, el del llamado Equipo de Moderación, antes de ser presentados. Al cabo de dos meses, descubren qué acogida ha tenido su trabajo. Los que obtienen las mejores notas «son editados en papel»: «La idea es puramente digital, pero al final somos una editorial clásica», señala, precisamente, Poitevin.

En Francia, la editorial ha publicado 200 obras y ha logrado vender dos millones de ejemplares. Uno de sus éxitos más sonados fue descubrir a Agnès Ledig, una antigua ama de casa que tomó bolígrafo y papel para contar la leucemia de uno de sus hijos, y que finalmente lo hizo para escribir una novela. Su primer trabajo, «Marie d’en haut», fue editado por «Les Nouveaux Auteurs», y cosechó un gran éxito en librerías, con 150.000 copias vendidas.

Recibir crítica

La versión española de «Les Nouveaux Auteurs», «Nuevos Talentos», ya ha recibido 250 manuscritos y tiene 200 lectores registrados. Poitevin, que explica que «el 98 por ciento» de los libros no son publicados, subraya sin embargo una de las grandes virtudes de su sistema: todos los escritores reciben una reseña de su texto y tienen posibilidad de conversar con sus críticos, los usuarios, para conocer mejor sus impresiones; algo que, en general, «no encuentran en el mercado normal»: «Tenemos lectores muy interesantes que hacen la reseña de forma profesional y muy completa, y que explican por qué no han dado una buena nota». La calificación media ronda «un 5 o un 6».

«En Francia ha funcionado muy bien, pero lo más importante es que hay una decena de autores que han hecho carrera después», cuenta José Ángel Mañas, ganador del Premio Nadal 1994 con su primera novela, «Historias del Kronen». «Eso demuestra que la página es capaz de detectar un talento literario sólido. Está hecha por autores emergentes, pero que de momento no tienen reconocimiento», añade. Un galardón con su nombre, con plazo abierto hasta el 31 de julio y dotado con 12.000 euros, pretende servir de espaldarazo definitivo al proyecto: «Me interesaba que la orientación del premio fuera para la opera prima, ahora que están todos cerrados. La gente que quiere arrancar no sabe dónde acudir», lamenta, recordando la importancia que el Nadal tuvo para su carrera.

La propuesta de «Nuevos Talentos» puede evitar que otros Lucien Chardon se pierdan en la marisma de los autores sin obra en el mercado. Y es que, dejando a un lado ejemplos literarios, la Historia posee anécdotas sobre la tragedia que un mal criterio, o la pura negligencia, puede causar: así, según cuentan, el pernicioso juicio de André Gide, que ni leyó el texto, hizo que, en 1913, la editorial «Nouvelle Revue Française» rechazara publicar «Por el lado de Swann», el primer volumen de «En busca del tiempo perdido» de Marcel Proust. Por suerte, el novelista no claudicó ante la primera, e infundada, negativa.

¡Regístrate como autor o lector en Nuevos Talentos!

La editorial en la que los lectores deciden qué se publica

Publicado en El País

Que nadie lee es un mantra cargado de verdad: casi un cuarenta por ciento no abre ni un libro al año en España. Los escritores consagrados venden en torno a una décima parte de lo que vendían hace 15 años (Rosa Montero dixit). ¿Por qué tendría alguien interés entonces en leer a inéditos? ¿Y en editar a noveles? Jean-Laurent Poitevin dio hace una década respuesta a esa duda: “Los lectores quieren saberse jefes de la editorial, decidir qué va a acabar en una librería”; y de su convencimiento hizo negocio: Nouveaux Auteurs publica entre 15 y 20 títulos anuales en Francia seleccionados por su comunidad de 10.000 lectores. Y vende más de 10.000 ejemplares de media de cada novela entre tapa dura, rústica y bolsillo. “Todos me dijeron que estaba loco, me creen porque los números no mienten”. Ahora desembarca en España replicando el sistema con la editorial Nuevos Talentos, que para abrirse camino en el mercado en castellano ha lanzado un premio a la mejor primera novela dotado con 12.000 euros y auspiciado por el autor de Historias del Kronen, José Ángel Mañas.

Nuevos Talentos funciona más o menos así: Un escritor, normalmente uno de esos que tratando con editoriales tradicionales se ha dado contra un muro una y cien veces, cuelga un manuscrito en la plataforma en línea (Poitevin asegura que hay millares inmerecidamente ocultos por el mundo). Si pasa un primer filtro que llevan a cabo un par de críticos —que no emiten juicios sobre la calidad del texto, solo comprueban que sea legible y que responda a lo que el autor manifestó que era su obra—, se somete durante dos meses a examen de la comunidad de lectores. Cualquiera puede registrarse y analizar una o varias novelas, para lo que tendrá que contestar a un cuestionario exhaustivo del que extraerá la nota de uno a diez con que valora el texto. Esa nota será, al principio, secreta. Solo pasada la validación sabrá el autor qué opinaron sus lectores y podrá además mantener un canal abierto para charlar con ellos sobre las impresiones que les causó, sobre qué estiman mejorable o qué detalle les entusiasmó. “¿Cuántas veces te habría gustado poder influir para que el escritor cambie el final de un libro que hasta ese punto te había encantado?”, inquiere Poitevin. En los menos de dos meses de vida de Nuevos Talentos ya tienen 220 usuarios participando, cifra que en Francia casi tardó un año en alcanzarse. Han recibido en el mismo periodo unos 250 manuscritos (200 candidatos al premio literario y 50 que no concurren). Entre ellos, el editor está convencido de que se esconde un éxito. Al menos uno. “Ya he colocado a varios de mis autores entre los más vendidos de Francia en una década, en diez años más alguna de mis firmas estará entre los máximos superventas mundiales.”

José Ángel Mañas y las novelas plebiscitarias

“Los premios solían servir para descubrir autores con potencial, talento en crudo. Yo soy fruto del epítome de esos galardones, que era el Nadal. Luego se desvirtuaron, se convirtieron en otra cosa”. José Ángel Mañas está convencido de que fue el público quien impuso Historias del Kronen, quien le brindó un éxito que de haber dependido de la industria del libro como tal no habría llegado. “Quiero devolver la oportunidad de que yo dispuse”, confiesa. En Nuevos Talentos, dice, buscan historias “buenas y plebiscitarias”. Priorizan que haya un consenso: si dos notas señalan que un mismo libro es una maravilla, según una, y porquería según otra, y ambas están bien argumentadas, difícilmente esa novela se llevará a estampa. Que haya opiniones coincidentes es una garantía, un test poco falible —estiman— de que esa novela funcionaría en el mercado. Con el manuscrito que se lleve los 12.000 euros del primer premio José Ángel Mañas tienen la sensación de que se juegan el todo por el todo: “Necesitamos que sea realmente bueno para que Nuevos Talentos arranque, es nuestra presentación”. La cuantía que otorgan creen que demuestra per se el interés con que seguirán y tratarán de aupar las carreras de los noveles que publiquen con ellos.

En Francia, Agnes Ledig comenzó con ellos y cuando vendía más de 300.000 ejemplares de cada título que sacaba se terminó marchando a una grande. Igual ocurrió con Valentin Musso, hermano de Guillaume (que vendió 1.833.300 ejemplares en 2016). Cuando pareció que la carrera de Valentin podría correr la misma fortuna que la de su hermano otra editorial le ofreció un adelanto de 100.000 euros y dejó Nouveaux Auteurs. “En España ocurrirá parecido pero, además de formar cantera, estaremos ahí para pelear”, profiere seguro Poitevin.

¡Regístrate como autor o lector en Nuevos Talentos!